martes, junio 28, 2005

BORDES.


Bordes Siempre.

Fue la nieve la que me dejo al borde. Mas especificos: un viaje en tren. No tenia humor para regalos. Tenia cara de soldado mexicano, me vi reflejado en el vidrio, una mezcla de inquietud infantil y curiosidad de asesino; esta en las venas de los ojos. Lo unico que me pertencia eran mis manos, pues cambiaba el disco, renovaba las baterias, limpiaba el vidrio para ver mi reflejo, acomodaba mi bufanda y siempre las movia por que temia perderlas; perderlas en el frio o verlas morir de frio o pensar tanto en el frio que me olvidara de ellas. Fue el frio el que me mostro los bordes. Las vias del tren, los rios petrificados (no es exageracion) , los arboles desnutridos, los postes de luz trotando, el frio estornudo de los pies y un temblor de nervio, no de nervios, sino una angustia del nervio, como cuando los dientes se aterrorizan ante la idea de comenzar de nuevo y tiemblan con el sabor de la nieve.
Cerca de la ultima estacion descubri el sentido de los bordes (y me lo repeti) : no olvidar jamas poner los acentos o el olvido ¿lo dije?.

lunes, junio 27, 2005

TRAFICO Y OLVIDO

Hoy cruze la ciudad. Fui a una entrevista de trabajo. De ida fue de raite con un amigo, de vuelta fue en camion con la masa. De ida fue en un carro de lujo: separados de los demas, oyendo nuestra musica, yendo a nuestra velocidad, dos amigos juntos: eramos nosotros. De vuelta fue en transporte publico: junto con los demas, oyendo musica ajena, a la velocidad del chofer, muchos extraños juntos: no eramos nosotros. Agarre el camion a eso de las 10:30 de la mañana, el trafico no estaba pesado, pero pasaron diez minutos y llegamos a un tramo algo embotellado. Las caras de los demas mantuvieron su aspecto triste e inmutable .Ninguno dijo nada acerca del contratiempo, aun asi trate de imaginar lo que dirian ya en su casa por la noche frente a sus familias: que la ciudad esta cada vez peor, que somos muchos, que ya no cabemos, que el trafico esto, que la inseguridad aquello. Terminan su discurso. Se van a dormir. Empieza la mañana y la alarma los despierta. Estan en eso de tallarse los ojos cuando el bullicio de la ciudad les llega desde la calle. Intuyen, o mejor dicho, recuerdan el dia. Dibujan a la masa en sus cabezas, y una vez que las caras se exceden de la cuenta, maldicen a su redentor. Esta mañana, dentro del camion con mi cara innombrable para los demas, fui un heroe, un heroe redimido por aquellos a quien salve.

domingo, junio 19, 2005

INVITACION

Dondequiera que haya un duelo, estaré de parte del que cae. Ya se trate de héroes o rufianes.
Estoy atado por el cuello a la teoría de esclavos esculpidos en la más antigua de las estelas. Soy el guerrero moribundo bajo el carro de Asurbanipal, y el hueso calcinado en los hornos de Dachau.
Hector y Menelao, Francia y Alemania y dos borrachos que se rompen el hocico en la taberna, me abruman con su discordia. Adondequiera que vuelvo los ojos, me tapa el paisaje del mundo un inmenso paño de Verónica con el rosto del Bien Escarnecido.
Espectador a la fuerza, veo a los contendientes que inician la lucha y quiero estar de parte de ninguno. Porque yo tambien soy dos: el que pega y el que recibe las bofetdas.
Señoras y señores: No hay salvacion. En nosotros se está perdiendo la partida. El Diablo juega ahora las piezas blancas.

Juan Jose Arreola.