
Hoy me siento una princesa,
llena de pseudo-lujos y vanos sueños.
Conozco al príncipe, ese que
llegó en su caballo para llevarme.
Hoy sé que no es príncipe ni yo princesa,
me doy cuenta por mi cansancio,
y por mis ganas de vivir.
La nostalgia de la infancia
llega acompañada de mil recuerdos,
se instala en la cabeza para
lidiar con la conciencia.
Así, juntas, se adueñan de mi ser
y se divierten con la lágrimas que
brotan de mi vientre. Para hacer de ellas,
un sueño interminable.
Emma Blair.
1 comentarios:
qué meláncolica escribe Emma Blair
Publicar un comentario en la entrada