sábado, abril 21, 2007

Espejo


Espejo
Miro mi alma remedar mi cuerpo
y sé que el espejo es
memoria de agua IMPENETRABLE
pero insisto, debe existir
una forma de saber a dónde van
las imágenes invertidas
y los mundos paralelos,
si los rostros multiplicados interminablemente
son cosa del Diablo
o de Dios.

¿Cómo hago para ir al espacio infinito
detrás del espejo?
Quiero contemplar los ojos
con los que te miraste
el día más feliz de tu vida
y el más triste,
tu boca la mañana
que me besaste por primera vez
borrar la lágrima seca
que no derramamos
robar del retrovisor
el gesto inconsciente, capturado
antes de reír desaforadamente.

miércoles, abril 04, 2007


VIAJE A LA VIA LACTEA
Un tren con olor a viejo, asientos de terciopelo y cortinas de un exquisito peluche, se dirige hacía la vía láctea. En él viajan las voces de los humanos que se quedaron en casa y uno que otro caracol de mar.
Puuuu puuuuuuuuh, avanza el tren, chucu chucu chucu chucuchu chucuchu.
Para distracción de los pasajeros el tren cuenta con caleidoscopios y las bebidas que se ofrecen están hechas de sueños..., sueños en donde nuestras voces imaginan estar despiertas.
En este tren, el tiempo es una gatita dulce con alas tornasol que se mece en el aire.
¿Y la tierra?, ella está desesperada por llegar a la vía láctea y mientras tanto se dispersa, no deja de moverse, vuela y se imagina el sabor de la leche como un rojo quemado entre risas de niños...
Las voces, ansiosas, piensan una y otra vez en el hombre del tambor que canta a las puertas de la majestuosa Vía ( lari lari lari oh, ¡qué felicidad! ) ,sienten a través de su imaginación el anhelado perfume blanco, los pliegues de la pared, los poemas de la radio.
Sólo las carcajadas capaces de olvidar el humor material tienen sitio en este viejo tren; aquí no caben las espinas, ni las noticias de guerra, mucho menos los pendientes de una flor.
¡Pobre olor a calle!, no puede viajar porque se aferra a su taza de café, aunque esté en otro lugar.

Manglar

En una de las escenas claves de la película “Manglar”, Matos, como se llama el personaje principal, se detiene en una gasolinera, kilómetros antes de llegar al mar, a comprar agua y un periódico. Reconoce una fotografía que aparece en la esquina del periódico: parece la imagen de la felicidad. De fondo, suenan los primeros acordes de “I´d have you anytime”, de Harrison, creando una sensación, en Matos, de estar viviendo en un sueño de brisa y cielo despejado.

Es el 18 de noviembre de 2007. Sabemos, como espectadores, por primera vez, que asistimos a una privilegiada cita con el futuro, con lo que no ha sucedido o con lo que a cualquiera le podría suceder. ¿Así lucirá el futuro?

En la foto del periódico, esta Emily sonriendo, jugueteando con el brazo de algún hombre y al fondo una combinación perfecta de palmeras y sol. La nota asegura que la fotografía es la traducción perfecta de la palabra amor, un saludo a una nueva vida llena de virajes entretenidos y recovecos llenos de imaginación. Matos, no lo duda.

El auto de Matos se aleja en una carretera que recorta manglares y esteros, el periódico yace en el asiento del copiloto, y a lo lejos se ve el mar. ¿Es que acaso Matos, es victima de la imposibilidad, del lenguaje, del deseo? Nadie lo sabe.

martes, abril 03, 2007

ESPUTAMIENTOS DE ADRIANA VALLE

Tras añosniño de ausencia, Adriana Valle escupe, esputa y tose algo de lo que siempre ha tenido: una poesía asmática, agora fresca e celeste. Aquí la dejo, en sus letrinhas:

ESPUTAMIENTO UNO
Soy una bomba con dos pies
(una bomba con patas)
que cuenta los pasos de su hijo
uno dos tres cinco siete;
dejo un beso en tu ropa
para no contagiarte los pisos
como con el tomate con el que jugabas a la pelota
por todos los escondites de la casa:
doce trece cartero,
dice el niño que su madre trabaja con letras
madre dice al ni o que no vea lo que es
sino lo que quiere ser
¿Dónde está Diego?
¡Ahí!
¿Dónde está mi cerebro?
en otra página.

ESPUTAMIENTO DOS
¿Qué detiene a la gente?
¿A mí qué me detiene?
No tener nada qué decir.
Con tantos cómos.
Nada de qués.
Y muchos cómos.
Mucho ruido,
y pocas nueces
Ni ruido ni nueces
Tanto pedo para cagar aguado
¿Es lo mismo?
Una carrera, un diplomado,
dos, un hijo, un marido,
una hermana, unos padres,
un trabajo, un deseo de otro hijo
todo eso todo eso y nada de nada
¿Nada?
Nada.
Nado.
Nudo.
Ne do.
Nido.
En el nido de la nada me hago nudos me duo nuos
Este es mi portuñol victoril
Victorino
Victorio
Que ya publicaste
Mira lo que estás ocasionando
Un arrojo
La vida es arrojo
Un arrojo de cerebro
A la na’
Un arrojo de cerebro
A la nada.
Nudo.
Nido.
Nado.

viernes, marzo 30, 2007

Luna

TRANQUILIDAD SIDÉREA

Luna-Farola mece mi corazón equilibrista
en el altar de sus pasiones
me ablanda la razón
resbala su cortina blanca en mis pestañas
entra en mis ojos con mesura.

jueves, marzo 15, 2007

De Zeta, el Coronel III


Antonio, anda y junta lo chiles que ya va’ser el velorio de tu padre a la noche. Si ‘amá, como ‘asté mande. Don Espiridión Zeta era uno de esos señores que tienen las manos muy grandes, con las palmas como de piedra y las uñas pequeñas, que no se salen de la punta de los dedos. Su figura se paseaba acompasada de la cantina a su casa. Alto, fuerte, pero encorvado, así que su 1.90 parecía más bien 1.80. El pulque, tras un par de litros, le erguía, después, le mandaba dormir con el suelo y sin Doña Pastora. Antonio, ve y trae a tu padre, seguro ya se durmió otra vez en la cantina. Si ‘amá, como asté mande. No era asunto problemático para el hijo meterse a las entrañas del templo del vicio para rescatar y sacar a su padre. Eso era lo de menos. Antonio no soportaba ver cómo los parroquianos se burlaban de Don Espiridión porque su hijo iba por él mandado por su señora. Uy, Zeta, ya viene la extensión de la enagua por ti, ¡jajajaja! En las condiciones en que el viejo terminaba no le permitían si quiera defenderse. Antonio cumplió los 1.85 muy pronto, así que tras algunos metros de espera, decidió acompañar a su padre a la cantina. Miren, ‘ai'stán los borreguitos de Doña Pastora, ¡jajajaja, o más bien, Doña Patrona, jajaja! Antonio clavó la mirada en su tarro, lo bebió por completo. Pensaba que era hora de cobrar todas las burlas que su padre había sufrido por años. Sin embargo, antes de levantarse, el hombre que había dicho aquello, se le acercó al oído. ¿Qué? ¿Tú también tienes enaguas? Don Espiridión, otrora impasible, sujetó del cuello al provocador y no se le desprendió hasta que dejó de patalear, enterró sus dedos hasta romper la traquea del contrincante. Sus manos de piedra hicieron fuego en el cuello ajeno. Sin embargo, a traición un sayo de aquel disparó sobre la humanidad del Don. Antonio inmediatamente acabó con el tirador rompiéndole una mesa en la cabeza. Nadie más intervino. Doña Pastora se preparaba para un entierro digno de su señor. Preparaba guajolote en mole verde. Antonio era el nuevo hombre de una casa con apellido de final.

Semper

Y te lo digo, y me haces caso,
y es desde siempre,
desde que era así que te busco,
así, delgadita
con muecas cinceladas,
queriéndome mucho.
Y me lo dices siempre
y me hago caso,
así, pa’ siempre,
que te he hallado,
y nos queremos mucho,
cincelados.

lunes, marzo 12, 2007

Alpino

Abre tus piernas mujer y gime
en verso mi nombre,
que eres barro de mis tentaciones;
muele este ascenso
y baña catarata mis manos,
que seré la vela de tu entierro
dejando la cera,
seca,
empapándonos.

viernes, marzo 02, 2007

De Zeta, el Coronel I

Una vez el coronel Valentín Razo se topó con el coronel Antonio Zeta, y le dijo: “¿usted es el mentado Zeta?”, “hey, así es, ¿pa’qué soy bueno?”, “Pos seguro pa’nada, igual que todo lo que empieza con Zeta”, “Uy, mi coronel, pos será que como usted la trae atravesada en el nombre… si quiere le enseño cómo ponerla al final”. Palabras inventadas, palabras menos del “Indio” Fernández a Pedro Armendáriz en “La Cucaracha”.

jueves, marzo 01, 2007

Minha galera, minha Zulma

Eres la luz, el sueño y nunca mi tormento;
cúrame de todo malsueño,
arrástrame al buen destino,
anda, ven,
quítame el ojo izquierdo.

Me tapo el ojo izquierdo,
porque ver el miedo dos veces
me arroja al destierro;
es mi fuego, es mi infierno,
no creo en esa luz que se cae del cielo.
Un amar, dos mares,
todos los días te quiero.

Veo el azul,
profunda de calma tu fortuna,
azul que me hace,
color que me quita,
paz, paz bendita la tuya en mi orilla.


Vivo tu rumor de horas
en este huerto de insomnios.
Abre,
abre tu canal,
surco de mitos,
alma de soles,
aliméntame del musgo
[y la fauna flota entera en percusiones].

De la mano Zulma llora
una a todas tu solitaria pena,
anega las cuencas vacías,
bajo, todo vive bajo tu manto,
te llevo, te trato
y llena de velas nuestra vida.

Posa en la mesa
mártir de suerte consumido,
la ira que ya no hierve.
Arrojo, el destino es arrojo,
muerde su rostro
y dibuja las comisuras.


ya en el fondo, sentados ante la mesa de té, la mímica consume el humor debajo de sus ropas…

LET ME SHOW YOU THE WORLD IN MY EYES

Ainda não tenho deixado de pensar em você. Tudo o dia se me acribilla no costado. Dor de costado, de costillas. Intermitencia grave la que padeço. Lateral. Dos lenguas laterales. He de resarcirme lateral y literal a bocajarro. Los encuentros cruzados se me han dado semper, sin embargo estos días sufro tus embates. Viejo, mi vieja infancia cobra ajustes.

A mordidas, el amor va desgajando tu descubierta piel en las encías, sólo rezo por no devorarte, ad literam…

[Quedo con la firme convicción
de zarpar a ese océano,
andar descalzo en la selva
y beber a más no poder del brazo de su brazo,
de bocarriba a su boca a mi orilla].


Un cúmulo de beixos que a mordidas se aliteran, uno tras outro, y son esos cantos, de sol y guerra, floridos desde tu interna, luz, magia de linterna, lux, lux de teus olhos que libélulas acompañan mi vida curada y cultivada por tus manos.

Cúrame, amada Marina, de todo el espanto; del santo y la virgen, y de ese señor que luz les participa.


Muchas veces he conjurado y convocado a los besos criminales. Tenho invocado tudo esquecimento mais não me lembra que tinhas ficado tu guarida nos meus sonhos. Este convite nupcial con el universo que al redor abrasa nuestras vidas es el que nunca dejaré de alabar. Rezo, reza por mi impaciencia. Marina, te pido que me procures bienaventuranza y equilibrio, mi desierto a mares se descalza y suda.

Gimiendo, sollozando, la Marina desgaja sus últimos tormentos, labios inermes, conjuro glosario bendito. Na noite dos aves e gatos, a rapinha se huyó escurridiza, siendo la noche nuestra casa, cobijo y cultura. Nunca, nunca moriré intentando balancearme en esa mirada de cejas últimas.

De Zeta, el Coronel II

Zeta, quien ya venía de un trajín de varios días por toda la Sierra Madre Oriental, habían dejado Coahuila y entrado por Vanegas. El Coronel decidió acampar con toda la tropa en la Huasteca. Un recuerdo atorado en el pescuezo mandó la orden: la parada es en Estación Catorce. Hacía 4 años, Antonio tuvo mujer por aquellos lares. Se dice que Luciana era de carácter desértico, árido, y que cuando le venía la regla, se le subía el rumor del peyote, y entonces era cuando se ponía toda brava. Dicen que se suicidó en el río porque Zeta no la quiso llevara a la bola. Ya con el regimiento en plena borrachera, se le vio al Coronel chuparle las patas al diablo junto a una fogata. Estaban su chamán, su capitán y el jefe de municiones. Y Coronel, ¿qué fue de la potranca esa que..? ¡Cállese o lo mato con sus propias municiones, hijo de su pinche madre, esa mujer no existe! Mire Zeta, si no existe es que está morida, ¿no se la habrá echado ‘asté? ¡No! Zeta enfurecido se levantó y tomando su escopeta apuntó sobre la cabeza del chamán quien había permanecido callado ¡Ande, dígales! En esta tierra no hay lugar para los muertos, porque todos vienen junto a los corazones de quienes los extrañan, allí descansan en paz. Se hizo el silencio entre los matorrales y sólo se escuchó a Zeta llorar y decir: Mi Luciana no está muerta en estas tierras, yo soy el muerto en estas tierras. Y disparó hacia la Sierra, esperando que el ruido levantara a todos los muertos.

jueves, enero 25, 2007

aZULMArino

Debo detenerme a respirar, Marina. Desde que tu nombre salino mana reconvengo para que estés con la mirada bien sujeta a estas intenciones. Nadie nunca tanto ni en tan poco huracán me había revuelto las muecas, las maneras y los rastros. Has sido tempestad de tempestades con hojarasca y polen sembrando sobre este hombre polvoriento que te has encontrado.

Dame tus letras,
y renglones de sabiduría,
déjame la paz de la compañía
y recibe miradas que sólo tú detectas
No tengo mirada ni respeto
ni demonio ni dios.
Llena mi cofre, mi hueco
y sé esa bruja que me cuentas
desierta, arena de tornados
y convierte mi vida entera en la tuya.

martes, octubre 17, 2006

Ivonne “Puño de Miedo” Poo

No’más porque se ve bien, anda suave y toda chavez mete un opercot directo, recto a los cordones que sujetan la máscara especial para noches de bar. De un juego perfecto de yabs, tunde una medicina expedita, baila en todas tus esquinas, el protector labial irritado mancha sangre en su solapa. Ella traspira y vuelve al rincón por más. Receta perfecta. Un gancho al ego y ¡pum!... suelo (brazos). Púgil, vence en la noche de tu rock ¿Por qué tienes miedo, Víctor? No soy nadie para tumbarte. El que quiere se cae, y en tres raunds ya tienes dolor de caballo, cierra la boca y bésame en la próxima caída, en la guaracha, en la cantina, en las rayas del mar y en tu torpe parloteo precombate. ¿Agüita?

jueves, agosto 24, 2006

Los barcos

El trato es justo: él observa, lee, reflexiona, camina, come y vive en esos espacios que hay entre los edificios o en las esquinas que forman los baños públicos o se queda mirando las entradas a los estacionamientos subterráneos desde la calle como quien flota entre el terror de los días. Yo me encargo de la parte laboriosa: escribo cada uno de sus movimientos, les doy forma y sentido; en fin intento justificar dos historias sencillas y mediocres que podrían pasar desapercibida si se nos acaban las monedas para el teléfono.

A pesar de nuestras convicciones, compartimos el terror a desaparecer, a quedarnos varados en una ciudad o en un camino y que los otros asuman que no estamos en peligro sino que decidimos no volver o huir sin despedirnos. Era, un sentimiento que nos provocaba mareos. Cada vez que hacíamos el intento por comunicarnos lo único que escuchabamos eran palabras o ideas caóticas que se traducían en gritos desesperados de búsqueda, como si la ciencia o los libros nos pudieran desaparecer, como si el tiempo nos pudiera desaparecer, como si una capricho nos pudiera desaparecer.

Era una carrera pavorosa entre dos barcos.

Nunca lo vi llorar, pero me supe que lo hacia cada vez que llegaba a un nuevo lugar.

jueves, agosto 10, 2006

This must be the place I

Tal vez el sonido más triste que escuchó "el sombrero" durante su viaje, fue la explicación de cómo llegar a su habitación en la recepción de un hotel en Otay, mientras observaba fijamente como le entregaban una llave amarrada a un pedazo de madera triangular que tenia grabado el número 78.

Hay canciones que no deberían ser compartidas; que deberían escucharse en privado, en un cuarto en donde no salga ningún ruido.

"El sombrero" se perdió al buscar la habitación número 78, recorrió largos pasillos, observó a través de una ventana la espalda del hotel: enormes turbinas, gente sacando basura y una montaña de sabanas mal lavadas, como si dejar pasar el tiempo fuera una cuestión de amor y no de dinero.

Este debe ser el lugar, pensó al mirar el número 78 inscrito en la puerta. Por un momento imaginó que había llegado a casa: la lámpara a media luz, las cortinas un poco abiertas, la calma, las sabanas limpias y un televisor apagado; segundos después se desvaneció en la cama y se arranco a llorar como un perro.

En la ciudad, exactamente después de llover, se escuchó a lo lejos un sonido chillante, molesto e innecesario. Alguien que caminaba frente a un hotel en Otay, señalo una luz tenue y amarillenta de un cuarto y tres días después escribió en una hoja de papel: “Hay días miserables que nos sorprenden con esa capacidad para ponernos frente a un espejo de concreto/ y darnos comidas como tragar papel /el puto sonido crispante de la errancia/ como vender flores que han sido cortadas del suelo/ ¿Qué les parece?

martes, abril 25, 2006

Crack, crack. Mensaje encriptado para el cumpleaños 31


Tomada la ciudad
levantado Hermes el mensaje en labios:
No morir, no caer,
ni daño ni afirmación.
beso en boca
y seca también garganta
de sal, marihuana
dios y alcohol.
No perdón, ni traición.

Hades encriptado

jueves, abril 20, 2006

Variación DOS del abril/abrir

Coraje, madre coraje y valiente
(Esta noche mando a la puta chingada todo lo que tenga que ver con los caprichos).

¿Qué es esa mierda de la página en blanco?, ¿y el miedo, el trauma, el temor, la angustia? Hay cosas que son susceptibles a esos sinsabores. No hay gasto que justifique la terrible predicación, atmosférica y dadora de esperanza y justificación del malpensador, malescritor. Ni ritmo que se mueva ni persona que se hinque por la impotencia.

Franco. He de moverme franco a tierra firme. No al precipicio ni al mar. Yecto al andar, firme aun cabizbajo mas firme –dijo el escribidor-.

Abril los ojos y derretir el mundo
en el parpadeo olas
anego el deseo
del sobrevivir sin musitar;
(eso quiero, eso busco)
buceo de comisuras
que me baña la saliva
y la sal migrando al corazón
curtido, crudo, seca
y la primavera escurra
indeleble
en un abril
cierro los ojos
(en el deshielo
cavo las flores
de boca en roca
salina).

martes, abril 18, 2006

Y volver a abril los ojos hasta abril

…es un abril de ojos
que truena interrumpe
-trueno irrumpe
banal-
la rima
campea y en el teatro
del fin del mundo;
abril los ojos
y metí mis dedos
en miel y gracias;
la espera
acomodado en de veritas
la mismita luna y la mismita confusión
de los actores.
Cuestión de intenciones y hormonas
te pones tensa
en este arrabal
dulce de acerrín.
Y como ya el ajenjo me ausentó,
desmejorado
me retiro trueno
de lluvia atenta, nocturna.
Y volver a abril los ojos hasta abril.
(Con el escenario lleno de sapos
la noche calló y regó su silencio
despacito
por toda la cuadra).

martes, abril 11, 2006

Altavista metafísica

Se puede reconocer a la otrora -dijera yo cuando me sentía "escritor"- amante a la distancia. Y no me refiero en algún sentido metafísico, sino a que a 40 metros, paradita en la esquina, viendo esas piezas de Artefacto, muy mona, con el crío en su carreola empujadomecido por la doméstica (¿qué no si es doméstica debería esta en casa?, ¿qué no eras de las que decían que nunca tendrías servicio de "nana"?, ¿qué no…?), y resguardado por un séquito conformado por la insoportable hermana eterna quierosermamávéanmeconunniñoenbrazosnoestoyquedada… (¡uy, cuñadita!), su rum meit (compañeras de ron, ajá, tortillas) y el bobo chofertameme, realmente es fácil adivinar que esa rodilla izquierda le pertenece. Uno ya anduvo allí, de brinco en cama y de camellón en pista de baile. Sabe uno, y muy bien sabido, cómo se para en la regadera, el piecito alzadito para no pisar ese azulejo de baño de soltero -asco, decía-, el tobillo a 15 cm del suelo para que la media ceda… mis manos ajustando sus agujetas. Por atrás, sí, se ve que es ella. He reconocido esa espalda, me la sé de sueño, como rodilla, tobillos y muslos sin memoria metafísica.