miércoles, febrero 06, 2008

CLARIFIQ I


Parasiempre, todalavida, la sepia luz nos sumerge sempiternamente.

jueves, enero 31, 2008

Nous



Espiro la gruta lento, lenta y robustamente.
Abajo, soy animal de duermevela,
hombre de ágape ajeno.
El vertiginio suntuoso y la oración que no se decide.
Cripta, críptico.
Sólo dios es vencedor, sólo yo sé qué soy.

VELA PRIMA



Nada niebla, nada nieva, nada riñe.
Todo brilla, todo rebosa, todo fluye.
Zeta niña, Zeta minha, Zeta firme.
Zeta esposa.

PRE-CLARIDAD I



Bajas para abandonar las naves. Bajas para izar la gran bandera que llevas por frente y estandarte. Subes y es de colores el mundo. Es de colores, es de colores.

PRE-CLARIDAD II



En este bosque se fragua la estancia de la flora perenne. Hay piedras de esas grises y grandes. No hay sacrificio alguno, sólo corazón en las manos. Tomo mi corazón y en tus manos junto al tuyo laten juntos, en verde unísono.

PRE-CLARIDAD III



Tejo de hilitos de agua despacito un manto para dormir nuestras costillas. En jirones, la vida entera se desgarra por vernos mecer en ella. Vaivén, de colores.

martes, enero 22, 2008

Para Zeta (voto)

Hoy te digo semper Zulma juntos dentro uno del otro.
Sólo existes tú y tú existes sólo para mi, y yo para ti.
Que no te falto ni me faltas, que no sea ni será.
Seamos uno para nosotros y uno para el fruto de nuestras costillas.

Logos pantano

Que me ponen duraznos en las orejas,
y que me aúllan esas que se comen a los leones a carcajadas,
que me ponen una cabeza enorme
y me que pintan de colores;
que me aplastan los pies y me muerde las muelas,
y se ríen de mi los corderos, las cigarras;
que me atrapan raíces negras
cuando los cielos roncan graves
y cavernosamente verdes.

...lleno de dios.

viernes, enero 18, 2008

Para Zeta siete (declaración tres)

así es

y ya sabes que así es la cos
patada pantera que soy
en la mañana deslumbra

aplasto

y así es la pesadumbre, tábano en flor ligera

quito, grito, pretendo...
pinto verde, morado, amarillo

y no soy bueno

y no soy bueno…

y quiero fe

lunes, diciembre 31, 2007

Para Zeta seis (declaración dos)

Ni es el miedo y ni es la angustia. No es la sal ni siquiera el espanto de curtir y desinfectar heridas. Todo cerrado, todo en solución. Con buena química metemos los pies, el torso y el cuerpo entero de cabeza al fuego. Abrazo contigo, semper Zeta, imago dei.

Para Zeta cinco (declaración)

Prometo asirme fielmente a la decapitación y castración de todo mal amén de salvaguardar la adoración de las ilusiones existentes. Vengo abstracto y has traído la solución para esta nuestra nueva buena vida.

Para Zeta cuatro

En arena firme viene el despegue. La raya en el mar conviene convulsa y dice ya, a la hora de amarrar las cuerdas de las alas. Un paso y digo sí, y otro y también. Cuajado de miedo y postrada la ira en la montaña me aviento contigo siempre. Contigo siempre me aviento y vamos al aire. Con la cabeza profunda en ondas de allá pa’cá, el eco nos envuelve. Otra vez todo es verde y submarino desde acá arriba donde nada nubla y nada riñe.

Entre los dedos me escurro y lo que escurro es a mi enarbolado a miles de raíces de trepadora distancia. Así es flotar dejando la espuma entera y los posos del grano que abrevo siendo uno, siéndote uno con el verso. Subo y gano la altura del mareo. Reposo profundo y total es tu espíritu Zeta sobre mi vuelo.

Para Zeta tres

Cierras las cajas
y las mudas
y las haces hablar
en nuevas aperturas
en nuevas direcciones.
Coges el polvo
y en las yemas de los ojos
sufren las alucinaciones
sordas de aquellas
y estas
y de las que vienen… porvenir.

Para Zeta dos

Y sigue a corazón latente este tambor que llevo para batalla. No son mis ojos son, sino la concordia entre el aflige de la columna y la carnaza que se cae de hiena de odio los colmillos carroña siempre anillados en overhall. Ya son más de treinta en la espalda y las despedidas siguen apoyando causas perdidas. Nos vamos juntos a estar juntos desde nuestra era de piedra y nueva vida.

Para Zeta uno

Te construyo caminos y diques,
flores y soles,
y planetas de tus sueños en la noche.
Todo es verde y submarino,
y de castañas canela en cítricos de jugo.
Mandarinas frescas por tus besos,
playas con piedras,
lisa es mi garganta
y no termino, pero te sigo.
Suspendido.

miércoles, diciembre 19, 2007

Pum-Tum... no biiip


Y en el corazón
este enorme y malforme
es donde duele
el ultraje al orden.
El dolor percute,
gime, mata,
es como habichuela en zapato,
jode.
Tum-tum
y el electro dice
que no hay tom-auch-tom,
que todo está en la cabeza,
que no está papujo,
que no me acorrale-acobarde.

Y en el corazón
este de infinito
es donde nos acomoda la vida,
aquí cabes, aquí rezo
y te presto mis santos,
mis velas y mi entierro.

Hay un hueco en mi corazón
y lo lleno con tus brazos
y con tus besos.

martes, noviembre 13, 2007

Adeus: Eugénio de Andrade

Ritmo, ritmo y más de la lusitanamente de este cara.
Así, desde hace tiempo que se volcaba mi mano
y en la falda de sus líneas tropezaba
demacraba el lujo azul vespertino
sobre el vientre bucólico y terrino.


Como se houvesse uma tempestade
escurecendo os teus cabelos,
ou se preferes, a minha boca nos teus olhos,
carregada de flor e dos teus dedos;

como se houvesse uma criança cega
aos tropeções dentro de ti,
eu falei em neve, e tu calavas
a voz onde contigo me perdi.

como se a noite viesse e te levasse,
eu era só fome o que sentia;
digo-te adeus, como se não voltasse
ao país onde o teu corpo principia.

como se houvesse nuvens sobre nuvens,
e sobre as nuvens mar perfeito,
ou se preferes, a tua boca clara
singrando largamente no meu peito.

jueves, septiembre 27, 2007

IZAMIENTO (1)

Tengo derecho a zarpar
con estas manos que se entrelazan
marinos remos maderos con estos brazos.

Y montando la barca
tiemblo temor timón recogido
mirando tierra gritando dios pordiosero.

En la mar abierta
la herida sala sudores
y arde con gran fuerza grito mar adentro.

Desterrado.

De Zeta, el Coronel IV.




De gallina se me pone entonces la piel cuando huele a pólvora sobre mis hombros. Chiquita la muerte viene a bailar al son y alrededor de la fogata en la Bola. Anda calando su hoz entre las sepas, las hierbas, y le vale madres el frío ese de las encías partidas y los labios rotos. Tierra, guarache pelón y uñas durasduras debe recoger la muy jija. Allá, entre los pelones, le sacan la vuelta. En cambio en la tropa hasta corridos le echamos. Anoche se me apareció mezcal en mano y por atrás me sacudió la polillita que dice que tira mi sombrero. Descansé las cananas y me eché un quien vive. Uno, dos, cuatro, seis, doce, dieciocho mezcales y la muy cabrona ni se tambaleaba. Desperté bajo los agaves con una frazada que hedía a pólvora, junto a mis pies, una mazorca, quesque pa’acordarme de su sonrisa. La pinche muertita me cae que quiere brincar en mi petate, pero no me dejo, ya tengo mis propias pulgas.

miércoles, agosto 15, 2007

RUTA Z



ARRIBO

Ya anduve rondando tábano taciturno y endiablado, al borde de las comisuras de este reptil, que es presionado por los versos que no salen y sí regurgitan espaciados en cárcamos, la zona arena tapete de nuestros andares. Ha pasado el temporal y con él las voces que desdoblan en picada desde las nubes prietas de tanto sol que anoche juraron descargarse en mi techo. Esta es la noche en que triste de miel y seco de sales convengo refugiarme inundado y decrecido por no saber cuándo lloverá. Yo sólo oigo los cascos tlaquear… ¿no los oyes? ¿qué oyes cuando no me oyes? ¿qué oyes ahora que no me oyes? ¿oyes lo mismo que oyes cuando no me oyes? Yo soy mortal. Un caballo o un canario cualquiera pudieran dar fe. Pero no’más acá hablo yo y ni las olas que llegan nómadas a acampar en paz pueden aniquilar tanta soledad. Repetido en los días sé comprender este naufragio triste de miel y seco de sales que habito en cueva de yo, en donde convertido en hoja, alga, tronco, marea, resolana y lágrima, surco caminos andados para siempre. Repartido en dos, vuelco la magnitud en magna disfrutación y no sé por ello ya decir bien las palabras. Hace falta falar y pescar menos. Ya dizer tantas coisas deshabitadamente para engañar la razón es la rutina. Yo sólo oigo los cascos tlaquear… viene, oigo venir el rumor del más adentro mar que alza su pecho contigo escudo para aplastarme. Tlac, tlac: oye.

ESTANCIA

Partida en varias la luciérnaga se ha despedido en esta manta que entre ojos acurrucaba oscura la siesta. El reloj menoscabado y sitiado por el polvo ora bocabajo por la salvación de los vientos minutos nuevos que acompasan los ratos todos. Sujeto, soy atrapado por el minotauro y bautizado a solas entre ríos callejones. Y esputo una a todas las palabras largas que aprendí encerrado el laberinto.

DEPARTURA

Casi me oigo corriendo entre los libros kilómetros de aire que no respiro. Hay que hacer fuerza y destapar el constipado material que se guarda a penas entre los orificios. Abajo la playa con su orquesta monotónica mece la obsesión de este que soy acalorado y salino al andar cristo sobre la sábana de ola mar. Es el momento de reír y escupirle desde el vuelo al entero clima cuando evapora a ráfaga lenta el rumor océano, encantado. El abandono al océano desde el cielo es la frágil venganza de quien inmaculado cuece sus plantas en plena brasa de adoquín, almeja y escama putrefacta. Este tipo de cosas se dicen cuando no se tienen los pies en la arena.